Llega septiembre con las fuerzas renovadas tras las ansiadas vacaciones que todo el mundo merece pero que no todo el mundo disfruta, ni todos los años...
Una vez que ha transcurrido el verano y las susodichas vacaciones han pasado, cabe preguntarse cual es el sentido del resto del año.
Sí, si tan sólo hemos de pensar en las próximas vacaciones del siguiente año y así sucesivamente ó, en las venideras de la navidad.
Este es el objeto de nuestras vidas???, el ir pensando por tramos de año, por espacios de atascos circulatorios, por anhelos de recuerdos que pretendemos encontrar en esos instantes presumiblemente felices???.
Dónde quedan todos los demás momentos que nos acompañan el resto de los días, de las semanas, de los años. Acaso esos momentos no merecen ser vividos con disfrute, con felicidad con esperanza de ser recordado en el instante después...
Sólo nos queda un suspiro del verano del 2008, de las vacaciones pasadas, del calor en un año nada caluroso, de la "felicidad".
Llega el nuevo "curso" como si fuera otra etapa más en nuestras vidas; como si lo acontecido en la anterioridad se hubiese desvanecido con la canícula y el calor; como si fuera un punto y aparte con lo de antes del verano...
Hoy, me dijeron que a un amigo se le detectó un cancer. Él, ya había pasado sus vacaciones.
Esto es lo que trae el final de las vacaciones, un punto y aparte en nuestros designios. Dónde todo es nuevo para lo bueno y lo malo sin considerar lo de días atrás.
Por qué no dejar a los deseos que salgan todos los días a renovar el sentido de nuestras vidas, sin centrarnos sólo en periodos tan cortos como pueriles en sus fondos.
No te salves.
jueves, 28 de agosto de 2008
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